Cigariyo y golocina


El colaborador más activo de este blog (el único, hasta ahora) envió esta foto, que incluye un brutal desliz que tiene una explicación lógica: cigarrillos no entraba en un cartel tan angosto, por lo que optó por escribir cigariyo. Es el mismo motivo por el que eligió no utilizar los plurales (parece que tiene sólo un helado y un único Jaimito). Lo que no se entiende es por qué puso golocina si la "c" ocupa el mismo lugar que la "s".
(Fotógrafo invitado: César Couselo)

(Rosario, Argentina)
Noviembre de 2007

Una burla del destino

No es precisamente un cartel, sino la patente de un auto. No conozco mucho de fierros, pero parece que estamos hablando de un Fiat 1500 en impecable estado. Pero sometido a una cruel burla del destino: según la patente, es un BMW... pero con V corta! También desconozco el mecanismo para asignar las chapas, pero imagino a los empleados del registro automotor muertos de risa a la hora de entregar las dichosas tres letritas de la patente en cuestión.
España y Zeballos
(Rosario, Argentina)
Noviembre de 2007

Candidato en alquiler

La última campaña electoral dejó como saldo pegatinas y leyendas por todo Rosario, en especial las referidas a los candidatos que acompañaban a Pino Solanas. En los rincones más insólitos aparece entonces Carlos Del Frade quien, pese a la buena elección, no pudo cumplir su objetivo de sentarse en una banca de diputados. No tenemos nada en contra de Del Frade, pero eso de ponerse en alquiler... suena a clientelismo barato, cuanto menos.
Pellegrini y Buenos Aires
(Rosario, Argentina)
Noviembre de 2007

¿Para dónde hay que leer?

Parece que quienes escriben carteles se empecinaran en caer en errores de "direccionamiento" (ver Verduler Air). Las cuentas dan perfecto: si media hora de estacionamiento cuesta $1,50, una hora vale tres pesos y quince minutos salen 75 centavos. Pero, ¿cómo se lee este cartel? Si es de izquierda a derecha se lee L HOA RA, pero de arriba hacia abajo dice LA HROA. ¿Por qué no lo escribió derechito, nomás?
Entre Ríos y 9 de Julio
(Rosario, Argentina)
Noviembre de 2007

Haga caso, estacione


Para algo se inventaron los signos de puntuación. Es exactamente lo contrario decir "¡No! Estacionar", que reclamarle a alguien que se abstenga de dejar su automóvil en ese lugar. No es gran cosa esta entrada, pero me incomodan los carteles con errores de sintaxis, algunas veces quisiera ir por la calle con un aerosol para corregirlos.
9 de Julio y Presidente Roca
(Rosario, Argentina)
Noviembre de 2007

La tiranía de las flechas

Las flechas son dictatoriales. Cuando dicen "para allá" no hay tu tía, hay que ir para allá, nomás. Eso es lo que le pasó al diseñador del cartel de esta verdulería, que en su afán por seguir al pie de la letra la señalización terminó por convertir la leyenda en palabras cruzadas y rebautizarla como Verduler Air. A lo mejor si la flecha apuntaba para el otro lado...
(Fotógrafo invitado: César Couselo)
Superí al 1600
(Rosario, Argentina)
Octubre de 2007

La estación de la moda

La culpa no es del cartel, sino del que le da de comer. No es necesario aclarar demasiado: el nombre en inglés le queda grande a un comercio tan poco atrayente desde lo visual. Y si encima se llama Fashion Station, bué... ¿Y si le ponían Venga y hacemos lo que podemos?
Italia y San Juan
(Rosario, Argentina)
Septiembre de 2007

Albunes


Está bien, revelan las fotos en solamente una hora. Pero podrían haberse tomado algo más de tiempo para hacer la marquesina. Los álbumes se transformaron en álbunes (o albunes, a falta de acento). Por fortuna (o por desgracia, para este blog), no dice "anpliaciones" y tampoco escribieron "royos". Por supuesto, el desliz se repite por toda la ciudad, en cada sucursal de esta casa de fotografía.
Rioja y Mitre
(Rosario, Argentina)
Septiembre de 2007

Tan apretadito, tenía que salir mal

Con elegante tipografía hecha a mano, el cartel anuncia claramente: "Disfrute de nuestras esquistas pastas caseras". La hipótesis es que el autor de este error (el lavacopas del restaurante, quizás), a medida que escribía, notaba la falta de espacio en la pizarra para escribir exquisitas y decidió "apretar" un poco las letras. Tan concentrado estaba en que la palabra entrara, que notó ni el error ortográfico ni la falta de una vocal. Ojo: a lo mejor las pastas estaban ricas en serio, ¿eh?
Santa Fe y Sarmiento
(Rosario, Argentina)
Septiembre de 2007

Si lo quiero cambiar, llévolo

El cartel en el interior de Easy es muy claro: "Si no está conforme con su producto, o compró en exceso, tráigolo y le devolvemos su dinero". Entonces yo voy y les digo: "No es que haya comprado en exceso sino que no estoy conforme con mi producto, por eso tráigolo, devuelvanmén mi dinero". Lo más gracioso es que está por todos lados, claro, siempre con el mismo error.

Nansen y Víctor Mercante
(Rosario, Argentina)
Agosto de 2007